ALGA Revista de Literatura
nº95-96 - Año 2026




Dirección:
  • Goya Gutiérrez

    Edición:
  • Grupo de Poesía ALGA

    Responsables de la edición del presente número:
  • Enric Velo
  • Lucía León
  • Goya Gutiérrez

    Maquetación, composición y diseño web:
  • Enric Velo


  • Portada:
  • Tomando medidas
          Pintura de José Luis Navarro


    Sumario
    http://revistaliterariaalga.com/
  • Narrativa

    MARGA CLARK Y STEVE CLARK

    MARGA CLARK (Madrid) Poeta, escritora y artista fotógrafa, desarrolla su carrera de cine, teatro y fotografía en Nueva York. Estudia con el gran maestro del retrato Philippe Halsman. Obtiene la beca de la Academia Española en Roma, y el Premio Villa de Madrid de Poesía 2008, con el poemario: El olor de tu nombre. Es autora de libros de bibliófilo, fotografía, ensayo, una decena de libros de poesía y la novela: Amarga luz.

    STEVE CLARK (New York) Escritor, pintor y cineasta. Ex editor senior de The Paris Review. Su primer libro de poemas bilingüe, From the Ashes (Desde las cenizas), fue publicado con éxito de crítica por Huerga y Fierro en 2010. City Swimmers & Other Stories, su primera colección de cuentos, fue publicada por Black Note Press en 2024. Clark también ha escrito, dirigido y producido tres largometrajes.

    CARTA A MI HIJO, STEVE CLARK

    Hacia el final de mi vida me gusta atisbar por la puerta entreabierta de la memoria. ¡Qué remedio!, mientras el futuro se acorta, el pasado es una sombra cada vez más alargada. Estos meses de cartas semanales entre nosotros han enriquecido mis recuerdos. Tu infancia, tu adolescencia, tu madurez han estado muy presentes durante todo este tiempo de comunicación materno/filial. Tu versión de algunos hechos, diferente a la mía a veces, me ha hecho recapacitar y ver nuestra vida con una perspectiva mucho más amplia y rica. Cuando observamos, narramos o escribimos sobre nuestras vidas desde la lejanía, muchas veces nos reinventamos. Con la ayuda de una buena imaginación nos proyectamos como quisiéramos haber sido. Pero tú has estado allí, al otro lado, para darme una visión de mí misma, probablemente más acertada. Es muy difícil tener una imagen pura de tu pasado. Pero hay algo que no cambia nunca: ese sentimiento que te deja una determinada experiencia o acontecimiento vital y que permanece siempre: el del amor, el del abandono y el del sufrimiento, por ejemplo. Revivimos anécdotas y sensaciones, pero están diluidas en nuestro lento transcurrir. Nuestra relación ha soportado todos los baches que nos ha deparado la vida. Los hemos superado juntos, a veces, navegando contra corriente. Y lo más bonito es que no me arrepiento de nada. Toda la oscuridad que a menudo me ha rodeado, ha servido para poder resurgir con una luz todavía más potente. Siempre he dicho que la luz que surge de la oscuridad es la que más ilumina y revela. Y tú, hijo mío, siempre me has acompañado en mis luces y en mis sombras. He podido sentir tu luz en mis momentos de penumbra y me has valorado como a un ser separado de ti. Supiste romper el cordón umbilical, no sólo para liberarte a ti mismo, sino para dotarme a mí con una identidad propia, alejada de otros vínculos de sangre. Y eso, Steve, es el regalo más preciado que me has podido hacer. Por eso podemos crear, escribir y trabajar juntos; no como madre e hijo, sino como dos entidades en mutua sintonía que se admiran, se respetan y se rinden homenaje.
    Gracias por tus cartas sinceras, y por este libro que me deleitará y alumbrará en mi paso hacia el umbral de lo invisible.

    Desmayada en el poema está mi infancia
    la niña que fui, que soy, que seré
    la lluvia ha borrado las imágenes
    Soy sólo unas gotas que refrescan el vacío.

    CARTAS A MI MADRE, MARGA CLARK

    Siempre cantabas a la muerte a tu manera. Cuando regresaba al internado, tú, sonriendo en la puerta antes de que llegara el ascensor, casi orgullosa, dijiste intentando adoptar un tono serio: "Vamos, despídete como es debido", ¿y si esta es la última vez que nos vemos? Así es la vida, nunca se sabe." Te reías, retándome a no responderte, al menos un poco en serio (siempre había algo serio detrás de nuestras risas). Pero tú proseguías: "Quiero decir, yo podría morir y tú nunca me volverías a ver". Tú, increíblemente joven a los 40. A menudo te confundían con mi novia o con mi hermana. Siempre se trataba de que tú murieras, no yo, así y todo reíamos; esa risa inusual, mientras nos despedíamos, mientras cerrabas la puerta, sabiendo que era una tontería, sabiendo que era posible.

    Me senté en tu cama mientras te vestías para salir. Ibas de un armario a otro, pasando por delante del viejo televisor Zenith, probándote una corbata estrecha de seda con teclas de piano, un chal de colores, una camiseta de leopardo con ojos de pedrería, unos pantalones de cuero. Me preguntaste si me gustaba más, la bota o el tacón alto. Era finales de los años 70, yo tendría siete u ocho años; sabía lo que te quedaba mejor y te lo decía. Escuchabas a tu hijo, tu confidente. Luego un beso y te marchabas al Studio 54 o al Xenon, o a la casa de algún amigo español; los mismos que, a veces, venían a tus fiestas en nuestra casa. Tú misma preparabas los aperitivos; pequeños canapés de queso tostado en la parte superior, recién horneados estaban deliciosos. Recuerdo a una chica negra guapísima con piernas largas, y a una mujer pelirroja con un abrigo de piel de zorro. Años más tarde, me contaste que regresabas del Studio 54, de madrugada, nos hacías tortitas para desayunar, y nos llevabas al Central Park para chutar el balón con tus amigos.

    "De Madrid a Nueva York" del libro Madre & Hijo - Confidencias
    Lapislázuli editorial SCP, Mayo, 2023 - Junio 2024

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