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PERSÉFONE
Proteger
el primordial origen de la vida,
la semilla
que anida como pájaro
en mi interior,
del desorden.
Quizá debí ser otra Perséfone
y digerir el último grano de granada.
No hubiera tenido la voluntad de herirme.
ARBORICULTURA
Entierro al pie del árbol
los huesos de tu indiferencia,
un osario de bellezas muertas.
Después
lamo las manos mías:
te ofrecieron aquello
que fuiste incapaz de aceptar.
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INTRORSUS
A las puertas del bosque
confabulan las voces sin rostro,
bramantes como sirenas
arborecen en mi boca
cuando se injertan entre las noches
para seducirme del olvido.
Aullantes, ladrantes, gimientes
me reclaman.
Fortificaré un muro
y ya no seré bosque.
O quizás cerque tu voz
para salvarme yo.
De un solo árbol (Thimmamma Marrimanu),
Editorial Milenio, (Lleida, 2024)
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La noche ha creado a Dios
y tú la crees,
mientras (esperas)
la tenue oscuridad
resiste en tus ojos
para que la huella de su existencia
confirme tu pregunta.
II. Un árbol puede
señalar la encrucijada
pero no el destino,
aunque crezca sobre mi tumba.
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