ALGA Revista de Literatura
nº90 - otoño 2023




Dirección:
  • Goya Gutiérrez

    Edición:
  • Grupo de Poesía ALGA

    Responsables de la edición del presente número:
  • Enric Velo
  • Lucía León
  • Goya Gutiérrez

    Maquetación, composición y diseño web:
  • Enric Velo


  • Portada:
      Foto de la colección "Mimiamimemima"
      (Miami, EE.UU., 2022)

      de Eduard Reboll

    Sumario
    http://revistaliterariaalga.com/

    Poesía

    RONALD STUART THOMAS

    RONALD STUART THOMAS (1913-2000) fue poeta y pastor de la iglesia anglicana en parroquias cada vez más remotas del país de Gales. Su obra poética comienza con The Stones of the Field (1946) y termina, cincuenta años más tarde, con No Truce with the Furies (1995). La heterodoxia y falta de complacencia de su poesía produce combinaciones léxicas inusuales en sus contemporáneos. La peculiar conjunción de temas y formas que da cuerpo a sus poemas no responde a una tendencia de época, sino que nace de un punto de vista propio en el que radica su condición de poeta. Pasó los últimos años de su vida en Aberdaron, al oeste de Gales, frente al santuario ornitológico de la isla de Bardsey. En 1996 fue nominado para el premio Nobel de literatura.

    Traducción y versión: MISAEL RUIZ

    MOORLAND

    It is beautiful and still;
    the air rarefied
    as the interior of a cathedral
    expecting a presence. It is where, also,
    the harrier occurs,
    materialising from nothing, snowsoft,
    buy with claws of fire,
    quartering the bare earth
    for the prey that escapes it;
    hovering over the incipient
    scream, here a moment, then
    not here, like my belief in God.

    GERIATRIC

    That god is proud
    of this garden
    of dead flowers, this underwater
    grotto of humanity,
    where limbs wave in invisible
    currents, faces drooping
    on dry stalks, voices clawing
    in a last desperate effort
    to retain hold? Despite withered
    petals, I recognise
    the species: Charcot, Ménière,
    Alzheimer. There are no gardeners
    here, caretakers only
    of reason overgrown
    by confusion. This body once,
    when it was in bud,
    opened to love's kisses. These eyes,
    cloudy with rheum,
    were clear pebbles that love's rivulet
    hurried over. Is this
    the best Rabbi Ben Ezra
    promised? I come away
    comforting myself, as I can,
    that there is another
    garden, all dew and fragrance,
    and that these are the brambles
    about it we are caught in,
    a sacrifice prepared
    by a torn god to a love fiercer
    than we can understand.

    COMPARISONS

    To all light things
    I compared her; to
    a snowflake, a feather.
    I remember she rested
    at the dance on my
    arm, as a bird
    on its nest lest
    the eggs break, lest
    she lean too heavily
    on our love. Snow
    melts, feathers
    are blown away;
    I have let
    her ashes down
    in me like an anchor.

    EL PÁRAMO

    Es hermoso y apacible:
    el aire enrarecido
    como el interior de una catedral
    que aguarda una presencia. Ahí también
    aparece el aguilucho,
    surge de la nada, blando
    como la nieve, pero con garras de fuego,
    que descuartizan la tierra desnuda
    mientras huye su presa;
    se cierne sobre el incipiente
    grito -ahora aquí, ahora
    ya no-, como mi fe en Dios.

    GERIÁTRICO

    ¿Qué dios está orgulloso
    de este jardín
    de flores muertas, de esta gruta
    submarina de humanidad,
    donde los miembros se agitan en invisibles
    corrientes, caras marchitas
    sobre tallos secos, voces que se agarran
    en un último, desesperado intento
    por no soltar presa? A pesar de los pétalos
    secos, distingo
    las especies: Charcot, Ménière,
    Alzheimer. Aquí no hay
    jardineros, solo vigilantes
    de la razón invadida
    de confusión. Hubo un día en que
    este cuerpo, entonces solo un brote,
    se abrió a los besos del amor. Esos ojos,
    cubiertos de legañas,
    eran tersos guijarros en
    el riachuelo del amor. ¿Es esto
    lo que nos prometió
    Abraham Ibn Ezra? Al salir
    me consuelo como puedo:
    hay otro jardín
    de rocíos y fragancias
    y hemos quedado atrapados
    entre las zarzas que lo rodean,
    un sacrificio dispuesto por un dios
    atormentado en aras de un amor más fiero
    de lo que podemos comprender.

    COMPARACIONES

    La comparé a todo
    lo que es ligero: a un
    copo de nieve, a una pluma.
    Recuerdo que, mientras
    bailábamos, descansaba
    sobre mi brazo, como un pájaro
    en el nido con miedo
    a romper los huevos, con miedo
    a apoyarse demasiado
    sobre nuestro amor. Se funde
    la nieve, el viento
    se lleva las plumas;
    he dejado caer
    sus cenizas en mí
    como un ancla.

    De la Antología poética, Trea, 2008 (traducción de Misael Ruiz)


    EDUARD REBOLL

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