ALGA Revista de Literatura
nº90 - otoño 2023




Dirección:
  • Goya Gutiérrez

    Edición:
  • Grupo de Poesía ALGA

    Responsables de la edición del presente número:
  • Enric Velo
  • Lucía León
  • Goya Gutiérrez

    Maquetación, composición y diseño web:
  • Enric Velo


  • Portada:
      Foto de la colección "Mimiamimemima"
      (Miami, EE.UU., 2022)

      de Eduard Reboll

    Sumario
    http://revistaliterariaalga.com/

    Páginas centrales

    Antología de Dionisia García



    Foto: Pablo Núñez

    Introducción Neus Aguado
    Datos Biobibliográficos
    Selección de poemas: Dionisia García


    SELECCIÓN DE POEMAS

    Por Dionisia García

    HABRÁ LILAS

    Tiemblo
    al pensar que, algún día,
    ya no veré las lilas de los huertos
    y no oleré la tierra
    en caricia que esponja,
    ni cruzaré palabras
    en mañanas de niebla o sol,
    hermosas e incitantes.

    He visto a mis amigos;
    he sentido deseos de besarlos,
    de poseer su aliento,
    porque más tarde no habrá besos de ahora.

    No me gusta creer
    que las lilas perderán su existencia
    tras los velos de la noche.
    Han de existir,
    porque también ignoro
    si, en alguna parte o cerca,
    hay presencias
    que no palpo
    y fueron siempre.

    EN EL CENTENARIO DE ANTONIO MACHADO

    Nunca se vio la tierra tan querida
    ni la colina humilde, que, latente,
    buscaba en su existir, mudo y ausente,
    el buen cantar de alguna voz dolida.

    El olmo seco siente la subida
    en savia vertical, de brote ardiente,
    que triste maduró sin ser presente
    en esa primavera verdecida.

    Roquedas, sierras, encinares, chopos
    están en su relato con hondura
    para arrancar al yermo su grandeza.

    El páramo nevado, prietos copos
    donde el invierno crece y aún perdura,
    siendo lento el estío en su pobreza.

    (De El vaho en los Espejos. 1976)

    SHAKESPEARE NO TUVO BICICLETA

    Fue peatón de amores en Stratford,
    Shakespeare no tuvo bicicleta;
    levantó remolinos de polvo
    en ardiente alegría
    hasta cubrir distancias
    y llegar a la casa
    De Ana Hathaway,
    que esperaba y el abrazo ofrecía
    a su fiel peregrino.
    Ahora, los muchachos,
    los amantes de Stratford,
    van buscando en la ruta,
    pero ya no hay señales:
    fueron borradas por tantas bicicletas
    que solo el aire guarda,
    intactos los recuerdos,
    palpitaciones vivas
    del corazón de un joven.

    (De Antífonas. 1978)

    RETRATOS SOBRE LA CÓMODA

    Los retratos están sobre la cómoda.
    Desde el cristal sin brillo aparecían
    los rostros empañados por el tiempo.

    Quiero que regresemos a la casa
    para buscar en los estantes
    tempestades de júbilo encendido,
    rumores y palabras en el eco.

    Pasaron sin sentir aquellas décadas;
    he olvidado tu rostro de muchacho,
    Y me llegas ahora lejanía
    arrastrada por viento forastero.

    Volveremos allí cuando tú quieras,
    aquello es sementera de nostalgias
    con la pregunta anclada y permanente:
    si fuimos el ayer, hoy olvidado,
    o ese mudo decir intransferible
    estampado sobre la cartulina.

    (De Mnemosine. 1981)

    OCASO

    Acaricio tus sienes, acaricio
    los hilos conductores que transportan la savia
    en discurrir cansado y sin promesas,
    bajo la tenue gasa de su tejido endeble.

    No quiero ver tu única caída,
    la que quiebra la voz y agolpa pulso espeso.

    Huiré, más allá del pasado,
    hacia el acre de tierra que sostuvo mi infancia,
    cerca de aquel estanque de los sauces
    donde poder soñar regresos nuevos.

    Encuéntrame en tus ojos cuando busques;
    habré huido, incapaz de descubrir el frio
    que tu mirada yerta me ofreciera.

    (De Voz Perpetua. 1982)

    HACIA EL DOLOR DEL LUNES

    Mañanas de domingo, y las campanas. Lejos, los días,
    cuando la fiesta invadía la casa; distinto el traje.
    Por calles empedradas saltábamos con júbilo;
    puertas abiertas y tangos de Gardel entre aroma de
            canela y sándalo.
    Las madres, nunca jóvenes y vestidas de oscuro,
    solían advertir por la ventana.
    Sus gritos de ternura, entre nombres.

    Domingo pueblerino de tardes melancólicas.
    Campanario, vencejos en cielo limpísimo.
    Balcones entornados, solas aceras.
    Reluce el cinemá con Humphrey Bogarth.

    A rastras nos llevan hacia el dolor del lunes.

    (De Interludio (de las palabras y los días). 1987)

    POETA INÉDITO

    Nuestro amigo,
                El del cabello gris,
    Me ha entregado poemas
    Para que yo los guarde.
                 Ha escrito desde la adolescencia;
                 No ha publicado.
    Con él se irán anhelos que fueron de un poeta.
    Suficiente haber tenido el gozo - nos decía-
    Ese gozo posible en las palabras. No quiero más.

    Contemplo esta mañana el color marfileño de los folios
    y guardo respetuosamente la carpeta.

    (De Diario abierto. 1990)

    SERVICIO DE POEMA

    Quietud. Ya nada informa.
                     Alguna vez
                     los días nuevos, cual ráfaga,
                     y el cielo más azul.
    Vuelve la calma; el ritmo sedentario.
                     Los objetos, distantes,
    retirarse parecen de la escena.
    Solo el geranio
    asombra con su olor.
    Y cuánta nimiedad
    hasta encontrar
    servicio
    de
    Poema.

    (De Diario abierto. 1990)

    XXV

    Hoy he vuelto al poblado,
    a su plaza de luz;
                         y no veo a nadie.
    Es este aquel lugar
    donde por vez primera
    oí el canto de los pájaros
    y supe de mi nombre.
    Andaba por las calles
    al despuntar el día,
    ilusionado el ánimo.

    A pesar de la ausencia,
    reconozco las gentes,
    sus costumbres…
    La persona que aguarda mi llegada
    sonríe desde lejos
    abriendo la cancela.
    Percibo, como entonces,
    en su mirada el bien
    y aquellos tantos años
    bajo el mismo techo,
    con nuestra indefensión
    y el vivo aliento de mi padre.
    En lo alto, la Torre,
    testigo de mi vuelta,
    como si nada hubiera sido
    desde la pérdida
                de los días nuevos,
    cuando la fiesta convocaba
    y resplandecían nuestras pupilas
    y nuestros cuerpos
                entre música y campanas.

    (De Las palabras lo saben. 1993)

    INSTANTANEA

    Del brazo de mi padre, por la avenida airosa,
    en busca del amigo que al fin vimos.
    Era marzo con sol y se acercó un fotógrafo
    dispuesto a detener aquella escena.
    Nuestros abrigos largos, la sonrisa;
    el gozo elemental de existir,
    marcado para siempre en blanco y negro.

    Presidía la puerta de Alcalá
    con sus rosas y grises en la piedra
    rodeada de atmosfera inocente.

    Han transcurrido más de treinta años
    y atravieso el lugar en automóvil,
    al paso, las arcadas de piedra ennegrecidas,
    su insolente esplendor ajeno a la premura.
    Voy a ver al amigo, anciano y solo.
    Es primavera inquieta, sin fotógrafo,
    y mi padre no está.

    (De Lugares de paso. 1999)

    AMIGO

    El esperado adiós hoy finaliza.
    Otro trecho de vida a nuestra espalda.
    Ya no vendrás en tren a visitarnos
    para intentar decirnos con firmeza
    hasta hacernos llegar lo inexplicable.

    Hoy el destino quiere que seas el primero
    en desvelar lo oculto.
    De la verdad sabrás, tú, solo, en la otra orilla.

    (De Aun a oscuras. 2001)


    EDUARD REBOLL

    DESTERRADOS

    (Con J.M Bandrés)

    Era invierno y la lluvia sonaba en los cristales.
    Pausado era el comienzo en aquel pueblo.
    Grande la casa, y húmeda, constante en su bullir.
    Él llegó un medio día, sosegado a su paso
    el viento de la plaza. Se oyó la pregunta:
    ¿es ese el desterrado?

    Aquel lugar sin huella a los tres nos unía,
    y vivimos la dicha de plenas madrugadas.
    Cerca y lejos, los ásperos parrales;
    el firmamento oscuro sobre nuestras cabezas
    en paseos nocturnos.

    Extinguidos, aquellos movimientos
    que fueron con nosotros, porque ya no es posible.
    El tiempo ha destruido la voz que los sostuvo:
    Somos ahora los tres desterrados.

    (De El engaño de los días. 2006)

    DE FEBRERO, LA TARDE

    Se fue la novia,
    En el cuarto vacío,
    los armarios abiertos,
    las zapatillas;
    olor a su perfume.
    Las luces mortecinas
    acarician la estancia
    mientras apoyan
    las insistentes voces:
    "regresaré muy pronto",
    se oía tras la puerta.

    Conmueven los recuerdos,
    aquel momento grave
    de adioses y promesas,
    de música en mi oído.
    "Regresaré…", se oyó.

    Mientras, la soledad
    crecía entre las cosas
    que inútilmente esperan.
    Porque sabemos bien
    que ya no habrá regresos,
    que las novias no vuelven.

    (De El Árbol (L'Albero) 2007)

    INUTILIDAD DE LA TRISTEZA

    Que la pasión no cese,
    Y los días oscuros
    Sean preludio fiel
    De los comienzos nuevos.

    Si el dolor nos acecha,
    Vendrá sin animarlo.
    Hemos de consentirle
    Tan solo lo preciso,
    No más de su medida, aquello que los hombres
    No pueden remediar.

    El paisaje de luz
    Que la vida nos brinda,
    Se arriesga sin demora.
    Puede ser el instante
    En la tarde de otoño,
    Que ahora se vislumbra
    Con ocres y rojizos
    Brillando entre los árboles.

    No solo la belleza
    Es armonía y gozo,
    También la lucha cómplice
    Con quienes convivimos
    Y por amor se entregan
    A una dicha posible,
    Que es hoy y no mañana

    Para el ayer, el llanto.

    (De Señales.2012)

    DESDE EL AHORA

    No sé si, al otro lado, podré ver vuestros rostros,
    Tan hermosos y tibios cuando entráis en la casa.
    Los unos con los otros avenidos.
    Algo hemos hecho bien para que ocurra.

    Lamento, a estas alturas, que ya no pueda un día
    Compartir con vosotros el té con yerbabuena de los jueves
    Mientras con las palabras nos vamos entendiendo.

    Inquieta, sin embargo, ese incierto después,
    Por lo desconocido, tras el aliento último.
    Si la Luz nos ampara, seremos por su gracia.

    Buscadme donde esté para que os vea.

    (De La Apuesta.2016)

    TEORIA
    (Tiempo inmóvil)

    Todo pasa por ti, no es entelequia.
    Quieto en ti soledad, ni esperas ni diriges,
    sencillamente estás: vemos cuerpos muy tensos
    de todas las edades. Unos llegan dormidos,
    otros con heridas entreabiertas y espanto en la mirada.
    A veces, multitudes después de los combates,
    o infantes que no vieron la luz de las estrellas.

    Eres lugar parado. Tu trabajo es perpetuo
    por donde va cruzando la humanidad caída.
    Quizá tan solo seas invención y palabra
    vagabunda y tenaz, con el decir manchado.

    Alguien dice que inmersos en ti somos,
    en tu agua, que es hielo, y oculta nuestras lágrimas.

    Tu inmanente quietud
                                               Produce escalofrío.

    (De Mientras dure la luz. 2021)

    VIAJE SIN TREGUA

    Entrabas con respeto en los lugares santos,
    las gentes de Israel llamaban tu atención.
    Serio, tocas las piedras milenarias,
    En el mismo momento que miras indeciso
    al querer abarcarlo todo.

    Un niño te ofrecía
    Cruces de hueso; otro,
    Imágenes de cera
    Y olorosos inciensos.

    Seguías sin decir, solo mirabas.
    Para seguir camino,
    tu brazo rodeaste a mi cintura.
    Eran calles de tránsito difícil,
    empedrada la ruta del Calvario;
    en ella, con un guiño, me animaste.

    Emoción contenida,
    Y no dijimos nada.

    LA NOCHE

    ¿FUE sueño o realidad?
    Me cogiste la mano,
    y yo noté el calor.

    Se diluía el miedo,
    una veloz carrera fue iniciada.
    De nada huíamos
    Y no esperaba nadie,
    Sin embargo, mordíamos las horas,
    queriendo recobrar
    los instantes perdidos.

    Nada podrá arrancar
    el calor y la fuerza
    de las manos ausentes.

    EL DON

    OBSERVAMOS como algo natural
    las desapariciones
    de seres que han estado en nuestro entorno
    y no los conocimos.
    Extraño que así ocurra,
    porque la finitud es un lamento
    que en el camino vamos arrastrando.
    No hablábamos de ella
    en edades primeras y, después,
    el gozo nos unía
    con proyectos audaces
    -algunos se cumplieron-.

    De repente otro rumbo;
    decías con frecuencia:
    "es final de trayecto".
    Traté de liberarte de esa sombra
    mirándote a los ojos,
    y sí lo conseguí.

    No sé dónde te alojas.
    Tal vez en el lugar de la alegría,
    que con largueza diste
    a los necesitados de ese don,
    Escaso a veces.

    (De Clamor en la memoria. 2022)
    -Premio Nacional de la Crítica 2022-

    MAUSOLEO

    BELLEZA en campo abierto;
    mínimo camposanto
    donde Placidia duerme.
    Con tan pomposo nombre,
    entre mosaicos luce.

    Panteón del amor,
    que guarece una historia
    y su lamento fiel
    de cuanto fue grandeza.

    SENSACIONES

    La mirada viajera no renuncia
    al rumbo de la vida,
    y en lugares distantes ve distinto:
    el mar que fue de Homero
    o las tranquilas aguas cotidianas
    que esperan los retornos

    Acuden los gorriones,
    elevan vuelo bajo
    y deciden después.
    Saltando nos reciben.

    Afortunado el cambio
    donde lo igual es nuevo.

    (De Regresos) (INÉDITOS)