Antología de Dionisia García

Foto: Pablo Núñez
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Introducción Neus Aguado
Datos Biobibliográficos
Selección de poemas: Dionisia García
SELECCIÓN DE POEMAS
Por Dionisia García
HABRÁ LILAS
Tiemblo
al pensar que, algún día,
ya no veré las lilas de los huertos
y no oleré la tierra
en caricia que esponja,
ni cruzaré palabras
en mañanas de niebla o sol,
hermosas e incitantes.
He visto a mis amigos;
he sentido deseos de besarlos,
de poseer su aliento,
porque más tarde no habrá besos de ahora.
No me gusta creer
que las lilas perderán su existencia
tras los velos de la noche.
Han de existir,
porque también ignoro
si, en alguna parte o cerca,
hay presencias
que no palpo
y fueron siempre.
EN EL CENTENARIO DE ANTONIO MACHADO
Nunca se vio la tierra tan querida
ni la colina humilde, que, latente,
buscaba en su existir, mudo y ausente,
el buen cantar de alguna voz dolida.
El olmo seco siente la subida
en savia vertical, de brote ardiente,
que triste maduró sin ser presente
en esa primavera verdecida.
Roquedas, sierras, encinares, chopos
están en su relato con hondura
para arrancar al yermo su grandeza.
El páramo nevado, prietos copos
donde el invierno crece y aún perdura,
siendo lento el estío en su pobreza.
(De El vaho en los Espejos. 1976)
SHAKESPEARE NO TUVO BICICLETA
Fue peatón de amores en Stratford,
Shakespeare no tuvo bicicleta;
levantó remolinos de polvo
en ardiente alegría
hasta cubrir distancias
y llegar a la casa
De Ana Hathaway,
que esperaba y el abrazo ofrecía
a su fiel peregrino.
Ahora, los muchachos,
los amantes de Stratford,
van buscando en la ruta,
pero ya no hay señales:
fueron borradas por tantas bicicletas
que solo el aire guarda,
intactos los recuerdos,
palpitaciones vivas
del corazón de un joven.
(De Antífonas. 1978)
RETRATOS SOBRE LA CÓMODA
Los retratos están sobre la cómoda.
Desde el cristal sin brillo aparecían
los rostros empañados por el tiempo.
Quiero que regresemos a la casa
para buscar en los estantes
tempestades de júbilo encendido,
rumores y palabras en el eco.
Pasaron sin sentir aquellas décadas;
he olvidado tu rostro de muchacho,
Y me llegas ahora lejanía
arrastrada por viento forastero.
Volveremos allí cuando tú quieras,
aquello es sementera de nostalgias
con la pregunta anclada y permanente:
si fuimos el ayer, hoy olvidado,
o ese mudo decir intransferible
estampado sobre la cartulina.
(De Mnemosine. 1981)
OCASO
Acaricio tus sienes, acaricio
los hilos conductores que transportan la savia
en discurrir cansado y sin promesas,
bajo la tenue gasa de su tejido endeble.
No quiero ver tu única caída,
la que quiebra la voz y agolpa pulso espeso.
Huiré, más allá del pasado,
hacia el acre de tierra que sostuvo mi infancia,
cerca de aquel estanque de los sauces
donde poder soñar regresos nuevos.
Encuéntrame en tus ojos cuando busques;
habré huido, incapaz de descubrir el frio
que tu mirada yerta me ofreciera.
(De Voz Perpetua. 1982)
HACIA EL DOLOR DEL LUNES
Mañanas de domingo, y las campanas. Lejos, los días,
cuando la fiesta invadía la casa; distinto el traje.
Por calles empedradas saltábamos con júbilo;
puertas abiertas y tangos de Gardel entre aroma de
canela y sándalo.
Las madres, nunca jóvenes y vestidas de oscuro,
solían advertir por la ventana.
Sus gritos de ternura, entre nombres.
Domingo pueblerino de tardes melancólicas.
Campanario, vencejos en cielo limpísimo.
Balcones entornados, solas aceras.
Reluce el cinemá con Humphrey Bogarth.
A rastras nos llevan hacia el dolor del lunes.
(De Interludio (de las palabras y los días). 1987)
POETA INÉDITO
Nuestro amigo,
El del cabello gris,
Me ha entregado poemas
Para que yo los guarde.
Ha escrito desde la adolescencia;
No ha publicado.
Con él se irán anhelos que fueron de un poeta.
Suficiente haber tenido el gozo - nos decía-
Ese gozo posible en las palabras. No quiero más.
Contemplo esta mañana el color marfileño de los folios
y guardo respetuosamente la carpeta.
(De Diario abierto. 1990)
SERVICIO DE POEMA
Quietud. Ya nada informa.
Alguna vez
los días nuevos, cual ráfaga,
y el cielo más azul.
Vuelve la calma; el ritmo sedentario.
Los objetos, distantes,
retirarse parecen de la escena.
Solo el geranio
asombra con su olor.
Y cuánta nimiedad
hasta encontrar
servicio
de
Poema.
(De Diario abierto. 1990)
XXV
Hoy he vuelto al poblado,
a su plaza de luz;
y no veo a nadie.
Es este aquel lugar
donde por vez primera
oí el canto de los pájaros
y supe de mi nombre.
Andaba por las calles
al despuntar el día,
ilusionado el ánimo.
A pesar de la ausencia,
reconozco las gentes,
sus costumbres…
La persona que aguarda mi llegada
sonríe desde lejos
abriendo la cancela.
Percibo, como entonces,
en su mirada el bien
y aquellos tantos años
bajo el mismo techo,
con nuestra indefensión
y el vivo aliento de mi padre.
En lo alto, la Torre,
testigo de mi vuelta,
como si nada hubiera sido
desde la pérdida
de los días nuevos,
cuando la fiesta convocaba
y resplandecían nuestras pupilas
y nuestros cuerpos
entre música y campanas.
(De Las palabras lo saben. 1993)
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INSTANTANEA
Del brazo de mi padre, por la avenida airosa,
en busca del amigo que al fin vimos.
Era marzo con sol y se acercó un fotógrafo
dispuesto a detener aquella escena.
Nuestros abrigos largos, la sonrisa;
el gozo elemental de existir,
marcado para siempre en blanco y negro.
Presidía la puerta de Alcalá
con sus rosas y grises en la piedra
rodeada de atmosfera inocente.
Han transcurrido más de treinta años
y atravieso el lugar en automóvil,
al paso, las arcadas de piedra ennegrecidas,
su insolente esplendor ajeno a la premura.
Voy a ver al amigo, anciano y solo.
Es primavera inquieta, sin fotógrafo,
y mi padre no está.
(De Lugares de paso. 1999)
AMIGO
El esperado adiós hoy finaliza.
Otro trecho de vida a nuestra espalda.
Ya no vendrás en tren a visitarnos
para intentar decirnos con firmeza
hasta hacernos llegar lo inexplicable.
Hoy el destino quiere que seas el primero
en desvelar lo oculto.
De la verdad sabrás, tú, solo, en la otra orilla.
(De Aun a oscuras. 2001)
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EDUARD REBOLL
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DESTERRADOS
(Con J.M Bandrés)
Era invierno y la lluvia sonaba en los cristales.
Pausado era el comienzo en aquel pueblo.
Grande la casa, y húmeda, constante en su bullir.
Él llegó un medio día, sosegado a su paso
el viento de la plaza. Se oyó la pregunta:
¿es ese el desterrado?
Aquel lugar sin huella a los tres nos unía,
y vivimos la dicha de plenas madrugadas.
Cerca y lejos, los ásperos parrales;
el firmamento oscuro sobre nuestras cabezas
en paseos nocturnos.
Extinguidos, aquellos movimientos
que fueron con nosotros, porque ya no es posible.
El tiempo ha destruido la voz que los sostuvo:
Somos ahora los tres desterrados.
(De El engaño de los días. 2006)
DE FEBRERO, LA TARDE
Se fue la novia,
En el cuarto vacío,
los armarios abiertos,
las zapatillas;
olor a su perfume.
Las luces mortecinas
acarician la estancia
mientras apoyan
las insistentes voces:
"regresaré muy pronto",
se oía tras la puerta.
Conmueven los recuerdos,
aquel momento grave
de adioses y promesas,
de música en mi oído.
"Regresaré…", se oyó.
Mientras, la soledad
crecía entre las cosas
que inútilmente esperan.
Porque sabemos bien
que ya no habrá regresos,
que las novias no vuelven.
(De El Árbol (L'Albero) 2007)
INUTILIDAD DE LA TRISTEZA
Que la pasión no cese,
Y los días oscuros
Sean preludio fiel
De los comienzos nuevos.
Si el dolor nos acecha,
Vendrá sin animarlo.
Hemos de consentirle
Tan solo lo preciso,
No más de su medida, aquello que los hombres
No pueden remediar.
El paisaje de luz
Que la vida nos brinda,
Se arriesga sin demora.
Puede ser el instante
En la tarde de otoño,
Que ahora se vislumbra
Con ocres y rojizos
Brillando entre los árboles.
No solo la belleza
Es armonía y gozo,
También la lucha cómplice
Con quienes convivimos
Y por amor se entregan
A una dicha posible,
Que es hoy y no mañana
Para el ayer, el llanto.
(De Señales.2012)
DESDE EL AHORA
No sé si, al otro lado, podré ver vuestros rostros,
Tan hermosos y tibios cuando entráis en la casa.
Los unos con los otros avenidos.
Algo hemos hecho bien para que ocurra.
Lamento, a estas alturas, que ya no pueda un día
Compartir con vosotros el té con yerbabuena de los jueves
Mientras con las palabras nos vamos entendiendo.
Inquieta, sin embargo, ese incierto después,
Por lo desconocido, tras el aliento último.
Si la Luz nos ampara, seremos por su gracia.
Buscadme donde esté para que os vea.
(De La Apuesta.2016)
TEORIA
(Tiempo inmóvil)
Todo pasa por ti, no es entelequia.
Quieto en ti soledad, ni esperas ni diriges,
sencillamente estás: vemos cuerpos muy tensos
de todas las edades. Unos llegan dormidos,
otros con heridas entreabiertas y espanto en la mirada.
A veces, multitudes después de los combates,
o infantes que no vieron la luz de las estrellas.
Eres lugar parado. Tu trabajo es perpetuo
por donde va cruzando la humanidad caída.
Quizá tan solo seas invención y palabra
vagabunda y tenaz, con el decir manchado.
Alguien dice que inmersos en ti somos,
en tu agua, que es hielo, y oculta nuestras lágrimas.
Tu inmanente quietud
Produce escalofrío.
(De Mientras dure la luz. 2021)
VIAJE SIN TREGUA
Entrabas con respeto en los lugares santos,
las gentes de Israel llamaban tu atención.
Serio, tocas las piedras milenarias,
En el mismo momento que miras indeciso
al querer abarcarlo todo.
Un niño te ofrecía
Cruces de hueso; otro,
Imágenes de cera
Y olorosos inciensos.
Seguías sin decir, solo mirabas.
Para seguir camino,
tu brazo rodeaste a mi cintura.
Eran calles de tránsito difícil,
empedrada la ruta del Calvario;
en ella, con un guiño, me animaste.
Emoción contenida,
Y no dijimos nada.
LA NOCHE
¿FUE sueño o realidad?
Me cogiste la mano,
y yo noté el calor.
Se diluía el miedo,
una veloz carrera fue iniciada.
De nada huíamos
Y no esperaba nadie,
Sin embargo, mordíamos las horas,
queriendo recobrar
los instantes perdidos.
Nada podrá arrancar
el calor y la fuerza
de las manos ausentes.
EL DON
OBSERVAMOS como algo natural
las desapariciones
de seres que han estado en nuestro entorno
y no los conocimos.
Extraño que así ocurra,
porque la finitud es un lamento
que en el camino vamos arrastrando.
No hablábamos de ella
en edades primeras y, después,
el gozo nos unía
con proyectos audaces
-algunos se cumplieron-.
De repente otro rumbo;
decías con frecuencia:
"es final de trayecto".
Traté de liberarte de esa sombra
mirándote a los ojos,
y sí lo conseguí.
No sé dónde te alojas.
Tal vez en el lugar de la alegría,
que con largueza diste
a los necesitados de ese don,
Escaso a veces.
(De Clamor en la memoria. 2022)
-Premio Nacional de la Crítica 2022-
MAUSOLEO
BELLEZA en campo abierto;
mínimo camposanto
donde Placidia duerme.
Con tan pomposo nombre,
entre mosaicos luce.
Panteón del amor,
que guarece una historia
y su lamento fiel
de cuanto fue grandeza.
SENSACIONES
La mirada viajera no renuncia
al rumbo de la vida,
y en lugares distantes ve distinto:
el mar que fue de Homero
o las tranquilas aguas cotidianas
que esperan los retornos
Acuden los gorriones,
elevan vuelo bajo
y deciden después.
Saltando nos reciben.
Afortunado el cambio
donde lo igual es nuevo.
(De Regresos) (INÉDITOS)
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