ALGA Revista de Literatura
nº88-89 - primavera 2023
40 aniversario / 1983-2023




Dirección:
  • Goya Gutiérrez

    Edición:
  • Grupo de Poesía ALGA

    Responsables de la edición del presente número:
  • Enric Velo
  • Lucía León
  • Goya Gutiérrez

    Maquetación, composición y diseño web:
  • Enric Velo


  • Portada:
      Iglesia de los Franciscanos (Lucerna, Suiza)
      de Enric Velo


    Sumario
    http://revistaliterariaalga.com/

    Poesía

    ALEISA RIBALTA

    ALEISA RIBALTA (La Habana - Cuba, 1971). Reside en Suecia desde 1998. Es poeta, editora y coordinadora cultural. Ingeniera de profesión, se desempeña como docente de asignaturas técnicas. Ha publicado Talud (Ekelecuá Ediciones, 2018), Talús / Talud (bokeh, 2018) y Tablero (2019). Tiene en preparación el poemario Cuaderna, bao y regala. Coordina el cuaderno digital La libélula vaga. www.lalibelulavaga.com

    HOMO LUDENS

    La niña juega con su sombra
    la persigue y caza en la arena

    ¿Quién es quién en este laberinto?
    Una la copia oscura de sí misma
    otra la versión menos fiel de su silueta

    La deja escapar y ya por fin
    presa de su ludus vuelve sobre sus pasos
    perdida en un elíptico cortejo o ritual
    se enreda en una danza con su sombra

    El mar ha estado ronroneando una canción
    una triste canción de ballenas y de plancton
    la niña juega con las barbas de un gigante
    en la arena que pronto borrará su sueño

    La sombra de una ballena es como el efímero
    presagio de lo que un día fue danza y cortejo
    Sueño de genes huyendo hacia la tierra
    que retornan despavoridos otra vez al mar

    Pende el añil lleno de monstruos y de miedos en cuevas
    donde el azar concurre para ser guarida y muerte
    Sondea buscando la sombra de qué otros y la suya
    una niña en el laberinto del que no podrá escapar
    como tampoco lo errante podrá dejar de ser

    La niña no lo sabe pero hoy en esta playa
    se está escribiendo el destino del homo ludens
    una especie en total peligro de extinción

    HABÍA QUE VERTE HABLAR DE LA SAL

    Tú hablabas de la sal
    y de sus muertos calcinados
    Del dolor del grano
    impregnado de sangre en la salina
    De que había montañas enteras
    blancas y lejanas como el mar
    Y de que el mundo se había ido fundando
    alrededor de ellas
    Que su comercio abrió rutas
    nunca soñadas por el hombre
    Y de que se habían escrito
    toneladas de historias
    sobre un mineral
    tan nuestro y tan de nadie

    Yo miraba tu boca y pensaba
    ¡Cuánta sal me he perdido!
    Mientras soñaba la sal de tus labios
    la sal de tu lengua
    y la sal de tu sexo que ya nunca sabré
    Tu boca hablaba de la sal
    y la mía soñaba con triturarse allí dentro
    y ser sal para ti

     

    página siguiente