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ELSA LÓPEZ
N
o podrás devolverme lo que has arrebatado.
No podrás olvidarme ni cerrar las ventanas,
ni florecer la lluvia sobre la higuera blanca,
ni acariciar el cuerpo que te ha pertenecido.
Y así, muy poco a poco,
te irás acostumbrando a ese silencio mío
que multiplica el hielo de la ciudad en que habitas.
Del libro
"Del amor imperfecto"
H
ay dolores que se agrupan de costado.
Hay dolores alegres de brillantes colores
que iluminan la casa y te inventan canciones.
Y hay dolores oscuros de incalculables formas
que se filtran de día en las aceras
y te impregnan de luto las alcobas.
El dolor que yo tengo tiene un nombre concreto.
Se llama como tú y a ti te pertenece.
Tiene tus mismos rasgos, tus mismas cicatrices,
tu manera invencible de rasgarme la herida
y dejarme las tardes y el domingo perdidos.
Del libro
"Al final del agua"
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